Conclusiones sobre el desarrollo de la digitalización en Europa para los próximos años

En los últimos meses, el Consejo de la Unión Europea ha venido trabajando en una serie de conclusiones sobre el futuro de una Europa con mayores índices de digitalización, y en la planificación de una estrategia de acción más allá de 2020. El resultado de este proceso ha sido un documento que recoge los 20 principales puntos de acción en materia de competitividad y cohesión digital-económica. El enunciado de dichas conclusiones hace referencia a algunos aspectos clave que se deben desarrollar como:

  • La ética en el desarrollo de la Inteligencia Artificial.
  • El desarrollo de entornos ciberseguros adaptados a nuestros días.
  • El aumento de la participación de la mujer en la digitalización y la reducción de la creciente brecha digital de género.

El análisis pormenorizado de los 20 puntos en los que se resumen las conclusiones advierte sobre la visión que la UE tiene de la digitalización como una herramienta fundamental en el desarrollo de capacidades que permitan competir en el sector económico, administrativo y de seguridad. Todo ello centrado en un futuro en el que el correcto desarrollo de estas tecnologías determina la posibilidad de ser competitivos ante las grandes potencias globales del sector. El papel inclusivo tanto en materia de ingresos como de edad y género se torna aquí fundamental para evitar crear nuevas y más intensas diferencias en este aspecto, asegurando un desarrollo cohesionado en materia social.

La digitalización como herramienta se esgrime como un elemento clave también desde el punto de vista de la creación de un verdadero mercado único digital que esquive las barreras impuestas por las diferencias entre las legislaciones nacionales. Aquí, el Consejo invita a la actuación conjunta y coordinada de las instituciones de cara al desarrollo de una política digital coherente y con visión de futuro, evitando la imposición de cargas y costos innecesarios en el desarrollo de nuevas tecnologías y modelos de negocio. La conectividad supone para el Consejo un motor de cohesión, especialmente importante en espacios rurales, industrias y Administraciones públicas.

Son la Comisión Europea y los Estados miembros los que, según establece el Consejo de la UE, deben estructurar un enfoque integrado fundamentado en el desarrollo de oportunidades y retos actuales y futuros. La acción conjunta de estos órganos de decisión permitiría generar, con mayores garantías, la expansión de la economía digital y el uso de aplicaciones e infraestructuras vinculadas a esta, al tiempo que empodera a los ciudadanos de la Unión, garantizando el respeto a su privacidad, confidencialidad e innovación. El objetivo es frenar la multitud de barreras existentes en el desarrollo de la innovación y el crecimiento digital, lo que permitiría generar un clima adecuado para la proliferación de nuevas compañías digitales que puedan competir, en términos de innovación, como máximos exponentes en el futuro.

Entre las principales prioridades se sitúan:

  • La ciberseguridad como herramienta para la protección de las infraestructuras digitales, productos, servicios y usuarios. Plantea así que la ciberseguridad se convierta en una ventaja competitiva para las compañías europeas, dentro de un marco de relación sinérgico entre los sectores públicos y privados de la UE en materia de investigación y desarrollo de nuevas soluciones en ciberseguridad.
  • La Inteligencia Artificial y otras tecnologías asociadas. El Consejo pone especial énfasis en el papel que la aplicación de estas soluciones juega en la contribución a una economía más eficiente y competitiva, ya que permite la optimización de los procesos desarrollados por las empresas. El Consejo advierte aquí no sólo las ventajas que el uso de esta tecnología reporta en la economía, sino que también pone énfasis en la necesidad de centrar todos los esfuerzos en su desarrollo en campos de salud, seguridad alimentaria y cambio climático, volcando en los ciudadanos los beneficios de estas innovaciones.
  • El despliegue de infraestructuras digitales ultrarrápidas basadas en 5G, que se constituirá como la base para garantizar la ejecución de todos los proyectos planteados en líneas superiores. El desarrollo de tecnologías basadas en 5G permitiría a las Administraciones garantizar los servicios públicos a ciudadanos y empresas de forma mucho más operativa.

El desarrollo de la digitalización es uno de los principales retos a los que se enfrenta hoy día la gestión pública. Las ciudades son los principales exponentes de la puesta al servicio de los ciudadanos de los beneficios generados por la aplicación de nuevas tecnologías, en especial aquellas que repercuten en su día a día. La RECI, a través de sus Grupos de Trabajo, trabaja intensamente con las ciudades pertenecientes en la creación de marcos de acción comunes para la implantación de este tipo de soluciones. Las conclusiones del Consejo de la UE suponen un paso más en la demostración del peso que tendrá la digitalización de servicios básicos vinculados a seguridad, gestión de salud, inteligencia artificial y 5G sobre los ciudadanos en las próximas décadas.

Fuente de las imágenes: Flickr: European Parliament