Sobre el papel de la Comisión Europea en la transformación digital del sector público

Papel de la Comisión Europea en la transformación digital del sector público

La trasformación digital del sector público es una de las principales cuestiones para la Unión Europea como ha venido remarcando a través de diferentes reports, estudios y leyes desarrollados en los últimos años. Con un escenario de profundo cambio tecnológico como el que vivimos hoy día, la modernización del sector público se debe entender como una prioridad para mantener la gestión administrativa al ritmo de una población y economía con cada vez mayores expectativas. Al igual que la Comisión, las ciudades que integran la Red Española de Ciudades Inteligentes han sido conscientes del papel determinante que juega la transformación digital del sector público creando el Grupo de Trabajo 1 centrado en el Gobierno Abierto, el Open Data, Innovación Social, Participación etc.

El trabajo de la Comisión queda recogido en el eGovernment factsheets aniversary report, elaborado a instancias del Programa ISA2. El texto resume las principales acciones en materia de gobierno electrónico ejecutadas por la Comisión Europea en las última década.

La transformación digital de la administración pública es un camino que los estados miembros de la Unión Europea han venido implementando a través de leyes y acciones en materia de gobierno electrónico (eGovernment, en inglés) a lo largo de las últimas décadas, un camino que inició Suiza con la Federal Administrations’ ITC Strategy 2007 – 2011, en 2007 y que se extendió al resto de países a lo largo de la última década.

Las iniciativas de los países miembros se articularon bajo el paraguas creado por la Comisión Europea en 2006, con el anuncio del primer Plan de Acción de Gobierno Electrónico, la iniciativa i2010. Desde entonces, la Comisión ha apostado con cada vez mayor peso por este tipo de estrategias a través de numerosas iniciativas, entre las que destacan la Agenda Digital para Europa (DAE, por sus siglas en inglés) y la Estrategia del Mercado único Digital (DSM). En la actualidad, la Comisión se encuentra inmersa en un proceso de exploración de los efectos que las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial pueden jugar en la digitalización de los gobiernos y en el desarrollo de nuevos programas y estrategias. Al efecto, el Parlamento Europeo lanzó recientemente sus conclusiones sobre el desarrollo de la digitalización en la Unión Europea para los próximos años, recogiendo las preocupaciones ya planteadas por la Comisión.

El proceso de implantación paulatina de las acciones de gobierno electrónico por parte de la Comisión se estructura en tres grandes grupos de acción que permiten abarcar diferentes aspectos, ofreciendo un desarrollo integral de estas iniciativas desde múltiples perspectivas. Dichos grupos de acción son (I) las iniciativas políticas, donde destacan fundamentalmente los Planes de Acción y las Estrategias (II) la legislación, que le da un sentido vinculante y permite la implantación de las estrategias en los ámbitos concretos de la gestión y (III) las iniciativas financieras, centradas en aportar soluciones estructurales en las diferentes regiones.

La Agenda Digital Europea como parte de la Estrategia Europa 2020, tiene como fin más destacado la consecución de beneficios económicos y sociales sostenibles por medio de un mercado único digital. La agenda se constituyó con 7 pilares centrados en un mercado único digital; interoperabilidad; confianza y seguridad; acceso ultrarrápido a internet; investigación e innovación; mejora de la inclusión y las capacidades, y la consecución de beneficios para la sociedad europea.

Otra de las herramienta puesta en marcha es el Mercado Único Digital europeo, cuyo objetivo es la modernización del sector público por medio de la adopción de nuevas tecnologías. Los tres pilares con los que se construyó se basaban en la consecución de un mejor acceso a los servicios para los consumidores y empresarios; la creación de unas condiciones adecuadas en el campo de las redes digitales y las iniciativas innovadoras; y la obtención de un máximo potencial de crecimiento en la economía digital.

La Comisión es consciente de la importancia que tendrá en el futuro la aportación de facilidades en administración pública, por lo que unas ciudades mejor preparadas resultarán clave en la difusión de estas tecnologías en los próximos años.