Diez años con RECI

Entrevista realizada desde SmartCity Journal a nuestro presidente, Pablo Hermoso de Mendoza, orgulloso: “En Europa nos miran con admiración”

Rota

En la evolución y desarrollo de nuestros municipios esta última década, la Red Española de Ciudades Inteligentes, que justo está celebrando su décimo aniversario, ha sido una organización ejemplar en su evolución y modernización y la gran impulsora de la innovación y la gobernanza.

Por eso, nos hemos acercado, en esta efeméride, a su Presidente, Pablo Hermoso de Mendoza, actual alcalde de Logroño, para que repase su pasado y nos acerque a su futuro.

TSCJ.- ¿Cuál es el valor añadido de la RECI para las ciudades españolas después de diez años de existencia?

Pablo Hermoso.- El valor está en diez años de experiencia acumulada por parte de los técnicos de los ayuntamientos españoles que trabajan en el área de la informática y de las telecomunicaciones y con el punto de mira digital. Yo creo que el mayor valor está en esas experiencia acumulada, la confianza generada que permite aprender más rápido y por lo tanto compartir buenas y malas experiencias para poder rápidamente colaborar en los pliegos técnicos que hacen que podamos ejecutar de la mejor manera y de forma más ágil los fondos que ahora llegan y que están muy vinculados a la digitalización de las ciudades.

Por lo tanto, yo creo que el principal valor de la Red Española de Ciudades Inteligentes es esa confianza y el trabajo generado entre sus técnicos con una experiencia acumulada que permite, a través de los fracasos y las buenas prácticas de transición, mejorar rápidamente. Y esa capilaridad que da una red española en las administraciones locales para poder digerir parte de los fondos que llegan y hacer de esa oportunidad una buena palanca para transformar el país.

TSCJ.- Está claro que el mundo de la política a nivel internacional y nacional está muy deteriorado; en cambio el municipalismo está en auge. ¿Cree usted que la tecnología está acercando a los ciudadanos a sus dirigentes locales?

Pablo Hermoso.- En esa manifestación que usted hace yo creo que lo que subyace es que el municipalismo está muy a pie de calle; es decir, que no se aleja de las necesidades ciudadanas y se viven en el día a día. Cuando un alcalde, alcaldesa, concejal o concejala salen a la calle, recibe de forma muy directa cuáles son las impresiones, las quejas, las críticas o las alabanzas de la ciudadanía y por lo tanto creo que tiene una visión realista de lo que está sucediendo y de cuál es el estado de ánimo de sus gentes.

Yo creo que eso es lo que percibe en él municipalismo y por lo tanto es una política muy a pie de calle que permite despistarse muy poco. A partir de ahí creo que la tecnología de acerca a los ciudadanos en la medida en que verdaderamente pueda cumplirse algunas de sus ventajas prometidas.

Es decir: que le evite en muchos casos una burocracia que hace que por ejemplo tenga que venir a un ayuntamiento a hacer cola o tener una cita previa para conseguir algún certificado o algún procedimiento. Que permita hacer digitalmente desde el pago de una multa a un volante de empadronamiento o las papeles para una ayuda.

Eso verdaderamente repercute en el bienestar del ciudadano que ve cómo se hace realidad esa propuesta de aquella ley que decía que si la administración tiene los datos del ciudadano no sería necesario volverselos a pedir y por lo tanto creo que en ese sentido sí que la ciudadanía puede percibir cómo la tecnología mejora su vida en la medida en que le ahorra tiempo.

Por otra parte, creo que en los municipios medios y pequeños la relación con el ciudadano es muy, muy cercana. O sea, que aparte de utilizar fórmulas digitales, puede comunicarse de una manera más rápida, más al minuto a través de las redes sociales y sus diferentes canales y eso también ofrece una imagen de transparencia pues yo creo que ayuda a que también pueden percibir mejor y tener una información más completa de lo que en un ayuntamiento se está haciendo. Y gracias a ese mundo digital se permite una ampliación para conseguir una información más concisa y constante y eso también acerca a la ciudadanía a ese conocimiento de la realidad municipal.

TSCJ.- Vamos camino de una cooperación global de nuestras ciudades. ¿Tiene la RECI previsto activar convenios de transferencia de conocimiento con otros continentes o países?

Pablo Hermoso.- Es una posibilidad. Yo creo que hay dos escenarios; está Europa donde creo que la experiencia de España en cuanto a la aplicación en sus municipios de los modelos smart cities de plataformas de integración de datos es percibida con mucho interés. A nivel europeo se aprecia también el modelado que se ha realizado, esa normalización, esa homogeneización de algunos estándares en la aplicación de la plataformas de datos en ciudades, esa capacidad también de desarrollar por ejemplo ontología o desarrollos semánticos que permitan explicar bien cómo se modela una ciudad.

Creo que todo eso es visto en Europa como una oportunidad y en la medida en que ahora está haciendo también ese esfuerzo a través de Gaia X por definir en toda la cadena de valor del dato, desde su creación hasta su explotación, pues creo que nosotros estamos atentos y la experiencia española en la aplicación a las ciudades de plataformas de datos smart cities es muy valiosa y creo que ahí nosotros estamos atentos y proponemos esa experiencia como una experiencia de valor en el marco europeo.

En el marco de latinoamericano creo también en algunas verticales concretas en la aplicación de la tecnología: por ejemplo el sector del turismo y en ese hermanamiento que tenemos con la Red de Destinos Turísticos Inteligentes los DTI, presidido en este caso por Toni, el alcalde de Benidorm. Veo muy interesante como se ha hecho ese modelado, esa construcción metodológica de destinos turísticos inteligentes en países latinoamericanos, porque España es un país que es capaz de dar hospitalidad a casi noventa millones de personas con un alto grado de satisfacción. Y ahí hay muchas tecnologías de vida, mucho método vinculado a la tecnología, a la innovación, a la accesibilidad para la gobernanza y eso, a través de ese desarrollo concreto en el sector turismo creo que es muy valorado por todo el mundo y especialmente y me consta que ahí Segitur está jugando un papel importante en esa transferencia de conocimiento al mundo latinoamericano.

Entonces, estamos atentos tanto en Europa como en América y se percibe esa voluntad de transferir o de aportar que entendemos puede ser válido.

TSCJ.- Inteligencia Artificial, Robótica, Cyberseguridad, Metaverso…Usted es un político un poco heterodoxo porque viene del mundo de la empresa y en concreto de empresas tecnológicas ¿no tiene miedo de que se produzca una tremenda brecha digital entre los nómadas digitales y el resto de la población?

Pablo Hermoso.- Lo que hay que poner en el centro de esas políticas está claro que es al ciudadano. La tecnología es un medio, no un fin en sí mismo. A veces hablamos con estas palabras que al público general igual les suenan un poco raras. Hay que hacer una profundo análisis y una profunda reflexión sobre la cultura digital…lo mismo que la alfabetización venía en otros momentos por aprender de la escuela de matemáticas, lengua y el mundo clásico y las humanidades también.

Ahora hay un mundo que es una cultura digital que hace necesario al menos conocer esos códigos básicos. Actualmente hay que tener en cuenta que estamos viviendo una revolución tecnológica que tiene una característica nunca antes vista: es una revolución intrageneracional que se ha producido en el período de una generación en treinta años y tenemos una nueva tecnología que ha nacido, se ha globalizado y ha interpelado nuestras formas de conocer, de aprender, de analizar, de trabajar en todos los sectores y ahí hay un cierto riesgo de una brecha entre la gente de mayor edad, en donde ya a veces es difícil y cuesta tener esa cultura digital, y la gente más joven. Entonces lo que tenemos que hacer es una reflexión sobre cuáles son los modos de ayuda, sobre todo a la gente más mayor, para que puedan ir incorporándose a esta cultura digital de un modo que no les penalice o no genere más desigualdades.

Hay que analizar claramente cuáles son los elementos que pueden permitir una reducción de las desigualdades. Es decir, si la tecnología lo que hace es acentuar las desigualdades entre la gente de mayor edad. Porque si nuestros abuelos y abuelas no pueden acceder a un banco o no pueden o no tienen la comprensión para acceder a los trámites con la administración, pues estamos generando un problema.

Entonces ahí tenemos por una parte que cuidar ese ese entorno y facilitar uno que permita a nuestros mayores salvar esos inconvenientes, y después un entorno que permita a nuestros jóvenes evitar adicciones que ya se están asomando a los servicios sociales. En cualquier ayuntamiento llegan casos, ya no solamente de gente con vulnerabilidad por tener poca renta o dificultad de acceso a la vivienda, sino en nuestras clases medias y altas, que tienen un gran problema por las adicciones de los jóvenes al uso de la tecnología sin medida: juegos a través de internet, horas y horas en la red sin medida que causan incapacidad de desarrollar un pensamiento crítico, puesto que toda la información que les llega está basada en sus preferencias, y por lo tanto viven en una burbuja cerrada sin capacidad de generar un pensamiento propio y autónomo.

Entonces hay riesgos claramente en diferentes sectores de la población: en el sector de más edad por las dificultades de hacer determinadas gestiones y trámites y comprensión de ese mundo y en los jóvenes por una interconexión que dificulta también un equilibrio en algunas fases.

Todo eso es lo que tenemos que pensar cómo genera una vida digital feliz y cómo la tecnología debe ayudarnos a obtener un mayor y mejor conocimiento para poder avanzar. La tecnología siempre ha ayudado a progresar y hay evitar estos males que a veces vienen dados por la situación actual.

Hay que tener en cuenta también que el desarrollo tecnológico tiene unas particularidades en un mundo como el actual que es una particularidad de rendimientos crecientes y por lo tanto el que gana lo gana casi todo. Cinco grandes tecnológicas americanas se llevan toda la información o todos los datos. Saben que compramos por Amazon, saben lo que nos gusta por Facebook, saben que buscamos por Google, saben qué interacción tenemos en Twitter, saben cómo trabajamos por Microsoft o también por Apple.

Todo esto genera un espacio también y una reflexión europea que creo que ha venido dada por esa definición de la Carta de los Derechos Digitales que se está trabajando, por esa estrategia digital donde también hay que poner en el centro el urbanismo y para qué se usa la tecnología. Yo creo que sí hay un riesgo que debemos plantear a la hora de esa aplicación de la tecnología, y la RECI también está en esa reflexión, sobre cómo la tecnología nos puede ayudar a mejorar, no a empeorar algunas condiciones de vida.

TSCJ.- Usted es, además de Presidente de la RECI, alcalde de Logroño. Dígame tres obsesiones ciudadanas no para pasar a la historia, sino para quedarse en ella

Pablo Hermoso.- Nosotros estamos priorizando tres cuestiones que creo que son necesarias: por una parte estamos con esa aplicación, lo que te decía de una administración electrónica real; es decir que desde que alguien introduce un documento en una registro hasta que sale una resolución de alcaldía podamos tener una información con una trazabilidad adecuada para poder dar por una parte una respuesta más rápida al ciudadano, que a veces se queja de una falta de la agilidad del proceso, y por otra parte internamente trabajar de manera más eficaz. Esa implantación de la administración electrónica para nosotros es muy muy necesaria para cumplir este mandato para no repetir peticiónes a los propios ciudadanos cosas que ya están en la propia administración.

Por otro lado, sí que es necesario que los esfuerzos que se han hecho en el desarrollo de plataformas tecnológicas se vayan concretando y culminando también en ventajas claras para el ciudadano. Ventajas para ahorramos agua cuando regamos los jardines públicos o si ahorramos el dinero en el alumbrado o sí conseguimos por ejemplo reducir el número de atropellos en la ciudad porque tenemos bien caracterizados cuáles son los problemas que existen, donde se producen los accidentes o si conseguimos también a través de telemetría, por ejemplo, ver donde se están produciendo fugas en nuestra red de agua, etc. Es decir, creo que lo necesario es que esa inversión que han hecho las ciudades en plataformas tecnológicas es que verdaderamente se concreten en ventajas claras a la hora de gestionar la ciudad.

Otra de las de las preocupaciones está en ese trabajo con la juventud y sobre todo con la gente mayor, por lo que decía antes, para que la gente mayor se sienta acompañada por parte de los municipios, y en este caso Logroño, que a la hora de hacer sus trámites se sientan acompañados desde lo básico, como domiciliar un pago, como hacer determinada gestión, pagar una multa, o de cómo sacarse un certificado digital. Y sobre todo también a la gente joven, a través de nuestras políticas educativas poderles trasladar los posibles riesgos que existen en un mundo digital y poder hacer esa reflexión con los jóvenes.

Creo que el objetivo del municipalismo en ese sentido es muy claro: hay que hacer mucha pedagogía y desde esa cercanía que tenemos a nuestros ciudadanos, tenemos también la obligación por nuestra parte de informar de los riesgos que eso entraña.

Si esas tres cosas se hacen: una administración electrónica eficiente, esa plataforma de datos con un sentido para los ciudadanos y un bueno trabajo de pedagogía y acompañamiento para nuestra ciudadanía en el mundo digital, podemos dar por bueno el trabajo realizado.

Esperemos que esas coordenadas se mantengan muchos años y la Red Española de Ciudades Inteligentes mantenga el nivel de respaldo a los municipios españoles.